Cómo cobramos

Cómo cobramos a nuestros clientes: cuota mensual o revenue share

Trabajamos con dos modelos, y elegir entre ellos no depende de lo que prefiramos nosotros, sino de cómo se producen tus ventas. La cuota fija es un importe mensual predecible por gestionar las campañas y dar acceso a nuestra tecnología. El revenue share es un porcentaje acordado de los ingresos que te ayudamos a generar: menos coste al principio y más cuando las cosas empiezan a funcionar.

En resumen: el revenue share tiene sentido cuando el producto es digital, el margen es alto y la venta se cierra online de forma que se puede atribuir sin dudas a la campaña. La cuota fija tiene sentido cuando vendes por muchos canales, el margen es estrecho o ya tienes un volumen tan grande que un porcentaje de los ingresos te saldría sencillamente más caro que una factura.

La tarifa concreta —el importe de la cuota o el porcentaje— la fijamos después de ver tus datos: precio del producto, margen, coste de adquisición actual y volumen de ventas. No publicamos una tarifa única, porque el mismo porcentaje con dos márgenes distintos son dos acuerdos completamente diferentes: en uno es justo y en el otro se lleva todo el beneficio.

Texto: Grzegorz Świerad, fundador de Subida AI.

¿En qué se diferencia una cuota fija del revenue share?

El alcance del trabajo y el acceso a la tecnología son iguales en ambos modelos. Lo que cambia es quién asume el riesgo y cómo es la factura.

  • Qué pagas

    Cuota fija mensual: Un importe mensual fijo, independiente de cómo vayan las ventas.

    Revenue share: Un porcentaje acordado de los ingresos que te hemos ayudado a generar.

  • Quién asume el riesgo de un mal mes

    Cuota fija mensual: Tú. El coste es el mismo vendas lo que vendas.

    Revenue share: Ambas partes. Nuestra retribución baja junto con tus ingresos.

  • Previsibilidad del coste

    Cuota fija mensual: Total: sabes de antemano cuánto pagarás cada mes.

    Revenue share: Variable: el coste sube con las ventas y baja cuando se frenan.

  • Un buen mes

    Cuota fija mensual: Pagas lo mismo: todo el excedente se queda contigo.

    Revenue share: Pagas más, porque has ganado más.

  • Qué hace falta para empezar

    Cuota fija mensual: Un presupuesto de medios acordado y KPI claros.

    Revenue share: Una atribución limpia y acceso continuo a los datos de ventas.

  • Cuándo funciona mejor

    Cuota fija mensual: Venta multicanal, margen estrecho, ciclo de decisión largo, mucho trabajo que no se traduce en ventas este mes.

    Revenue share: Producto digital, margen alto, venta cerrada online en un único carrito.

  • Lo que no cambia

    Cuota fija mensual: El presupuesto de medios lo pagas directamente a Meta y Google, desde tu propia cuenta.

    Revenue share: El presupuesto de medios lo pagas directamente a Meta y Google, desde tu propia cuenta.

¿Cuándo es mejor una cuota fija? / ¿Cuándo es mejor el revenue share?

¿Cuándo es mejor una cuota fija?

  • Vendes por varios canales a la vez: tienda online, teléfono, socios, venta física. En ese caso no hay forma honesta de decir qué euro vino de la campaña.

  • Tu margen unitario es estrecho. Cada punto porcentual que cedes de los ingresos es entonces un punto real de beneficio, no de excedente.

  • Necesitas un coste previsible en el presupuesto anual y prefieres conocer la cifra de antemano, aunque en un buen mes pagues relativamente más.

  • Gran parte del trabajo no va a acabar en ventas este mes: rehacer el embudo, una nueva página, ordenar la medición, migrar desde la agencia anterior.

  • Eres un vendedor grande y consolidado. Con tu volumen, un porcentaje de los ingresos valdría más que el propio trabajo, y tú mismo lo notarías al tercer mes.

¿Cuándo es mejor el revenue share?

  • El producto es digital: un curso, un ebook, una suscripción, una app. Producir una unidad más cuesta casi nada, así que el margen soporta sin problema un porcentaje de los ingresos.

  • La venta se cierra online, en un único carrito, con un rastro claro en los datos. La base de cálculo es entonces indiscutible.

  • Estás lanzando o escalando y prefieres un coste fijo menor, aceptando que si sale bien pagarás más.

  • Quieres que la otra parte tenga el mismo interés que tú. Con revenue share no nos compensa traer tráfico ni alcance: nos compensa traer pedidos.

  • Ya tienes tus primeras ventas. El revenue share es un modelo para escalar algo que funciona, no una forma de financiar la comprobación de si el mercado quiere tu producto.

Cuándo el revenue share no le conviene a ninguna de las partes

Esta es la parte que normalmente no aparece en una página comercial, así que la contamos aquí. El revenue share suena a un modelo sin riesgo para el cliente, pero hay situaciones en las que es sencillamente una mala idea: a veces para nosotros, más a menudo para ti.

  • Margen unitario bajo

    Si la mayor parte del precio es coste de producto o de entrega, un porcentaje calculado sobre los ingresos puede comerse todo el margen. Pagarías con dinero que nunca has ganado. En ese caso, lo justo es una cuota fija o un porcentaje sobre el margen, no sobre los ingresos.

  • Ventas que no se pueden atribuir

    Si la gente compra por teléfono, en un evento, por recomendación o meses después de ver el anuncio, cualquier base de cálculo será discutible. Un modelo en el que cada mes discutís qué cuenta y qué no acaba mal, sea cual sea la tarifa.

  • Ventas base grandes y consolidadas

    Una marca que vende por su nombre genera ingresos también sin publicidad. Pagar un porcentaje sobre el total significa pagar por un resultado que nadie ha aportado. Se puede resolver con un umbral —cobrando solo sobre el crecimiento por encima de la base—, pero a gran escala una cuota fija es sencillamente más barata y genera menos discusiones.

  • Muchas devoluciones y cancelaciones

    Una venta que se devuelve no es un ingreso. Si las devoluciones son muchas y se reparten en el tiempo, hay que corregir la liquidación constantemente, y cada factura se convierte en una reconstrucción de los meses anteriores.

  • Escala demasiado pequeña

    Por debajo de cierto volumen, un porcentaje de los ingresos no cubre lo que nos cuesta gestionar las campañas. Trabajamos mejor a partir de unos 2.300 € al mes de inversión en medios; con menos también se puede arrancar, pero entonces suele ser más justa una cuota fija; si no, somos nosotros quienes financiamos el aprendizaje en tu cuenta y buscamos la manera de recuperarlo.

  • Un producto sin ninguna venta

    El revenue share no es un préstamo. Si todavía no ha comprado nadie, no se sabe si el problema está en los anuncios o en la oferta, y un modelo en el que ambas partes solo ganan tras la venta añade presión justo donde hace falta una validación tranquila.

¿Cómo calculamos la base del revenue share?

Seis acuerdos que cerramos antes de empezar, no después del primer mes en disputa.

  1. 1. Definimos qué ventas cuentan

    Acordamos de antemano qué transacciones entran en la liquidación: productos concretos, carritos concretos, canales concretos. Lo dejamos por escrito en el contrato antes de lanzar la primera campaña.

  2. 2. Calculamos sobre los ingresos netos

    La base son los ingresos netos, sin IVA. Los impuestos nunca fueron tu dinero y no deberían ser la base de la retribución de nadie.

  3. 3. Restamos devoluciones, cancelaciones y contracargos

    Liquidamos las ventas que se han mantenido. Una devolución que llega después de cerrar el periodo corrige la siguiente liquidación.

  4. 4. Liquidamos por meses

    Una vez al mes, a partir de una única fuente de datos acordada: tu panel de ventas o tu pasarela de pago, no la plataforma publicitaria. El Administrador de anuncios informa de conversiones atribuidas; nosotros liquidamos el dinero que realmente ha entrado.

  5. 5. Fijamos la ventana de atribución

    Acordamos de antemano durante cuánto tiempo una venta cuenta como procedente de la campaña y qué pasa con las ventas a clientes captados antes de empezar a trabajar juntos. Sin esta definición, el revenue share no tiene base, solo interpretaciones.

  6. 6. Dejamos por escrito qué pasa cuando termina la colaboración

    Acordamos de antemano si liquidamos, y durante cuánto tiempo, las ventas a clientes captados durante la colaboración. Dejarlo para más adelante es el motivo más habitual por el que una buena colaboración termina mal.

Qué le toca a cada parte

En ambos modelos el reparto es el mismo.

Lo que hacemos nosotros

  • Estrategia de campañas, gestión de las cuentas publicitarias de Meta y Google y optimización continua.

  • Producción de creatividades —imágenes, vídeo, copy— y pruebas sobre la marcha.

  • Implementación y control de la medición: píxel, API de conversiones, coherencia de eventos.

  • Trabajo en el embudo y la página de ventas allí donde nosotros somos más rápidos.

  • Un informe en el que se ve de dónde sale cada cifra.

Lo que haces tú

  • El presupuesto de medios. En ambos modelos pagas a Meta y Google directamente, desde tu propia cuenta.

  • El producto, la atención al cliente y la gestión de pedidos.

  • El acceso a los datos de ventas: sin él, el revenue share no tiene base.

  • Las decisiones sobre precio, oferta y posicionamiento del producto.

  • La propiedad: las cuentas publicitarias, los datos de clientes y la propiedad intelectual siguen siendo tuyos.

¿Qué pasa con las devoluciones?

La devolución se resta de la base de cálculo. Si llega en el mismo periodo, ni siquiera entra en la cuenta. Si llega más tarde, corrige la siguiente liquidación: no emitimos rectificaciones retroactivas sobre meses cerrados, porque eso convierte la colaboración en contabilidad.

Tiene además un sentido práctico. Un modelo en el que ganamos con ventas que se devuelven premiaría la comunicación agresiva y las promesas sin respaldo. Restar las devoluciones elimina ese conflicto de intereses antes de que aparezca.

Cómo empezamos

  1. 01

    Una conversación y un repaso de tus datos

    Precio, margen, coste de adquisición actual, volumen y cómo funciona hoy la medición. Sin estas cifras, hablar del modelo de cobro es hablar de nada.

  2. 02

    Elegir el modelo y poner las reglas por escrito

    Recomendamos cuota fija o revenue share y explicamos por qué. Si ninguno tiene sentido con tu escala, te lo decimos claramente: trabajamos mejor a partir de unos 2.300 € al mes de inversión en medios.

  3. 03

    Lanzamiento y primeros 60 días

    Las primeras señales suelen verse en 7–14 días, y un impacto medible en el CPA y el ROAS normalmente al cabo de unos 60 días. Solo entonces hay algo real de lo que hablar para escalar el presupuesto.

Preguntas frecuentes sobre cómo cobramos

Con ambos modelos. Cuál elegimos depende del margen del producto, del volumen de ventas y de si los pedidos se pueden atribuir sin dudas a la campaña. El alcance del trabajo y el acceso a la tecnología son iguales en los dos casos: solo cambia la forma de cobro y quién asume el riesgo de un mal mes.

Fijamos la tarifa de forma individual, después de ver el precio del producto, el margen, el coste de adquisición actual y el volumen de ventas. No publicamos una cifra única, porque el mismo porcentaje con dos márgenes distintos son dos acuerdos completamente diferentes: en uno es justo y en el otro se lleva todo el beneficio.

Sobre los ingresos netos, sin IVA, de los productos y canales acordados de antemano, una vez restadas devoluciones, cancelaciones y contracargos. La fuente es tu panel de ventas o tu pasarela de pago, no la plataforma publicitaria: el Administrador de anuncios informa de conversiones atribuidas, y nosotros liquidamos el dinero que realmente ha entrado.

Con márgenes estrechos, porque un porcentaje de los ingresos se come el beneficio. Con ventas que no se pueden atribuir a la campaña, porque no hay una base indiscutible. Con ventas base grandes y consolidadas que se producirían también sin publicidad. Y con una escala muy pequeña, en la que el porcentaje no cubre el coste del trabajo. En todos estos casos proponemos una cuota fija o te decimos claramente que no es buen momento para colaborar.

No. El presupuesto de medios lo pagas directamente a Meta y Google desde tu propia cuenta, en ambos modelos. Nuestra retribución —cuota fija o porcentaje de los ingresos— va aparte, para que se vea cuánto de tu dinero va al alcance y cuánto al trabajo.

La devolución se resta de la base de cálculo. Si llega en el mismo periodo, ni siquiera entra en la cuenta; si llega más tarde, corrige la siguiente liquidación. Así nunca ganamos con ventas que se devuelven, de modo que no tenemos ningún interés en prometer en los anuncios cosas sin respaldo.

No. Nos ganamos el puesto con resultados mes a mes, no con cláusulas de permanencia. Si quieres dejarlo a los 30 días, puedes hacerlo. Con revenue share acordamos además de antemano qué pasa, una vez terminada la colaboración, con las ventas a clientes captados durante ella.

Tuyos. Las cuentas publicitarias, los datos de clientes y la propiedad intelectual siguen siendo tuyos, sea cual sea el modelo de cobro. No introducimos información sensible en modelos de IA públicos.

Veamos qué modelo te sale más barato

Enséñanos el precio de tu producto, el margen y el volumen de ventas. Volveremos con una recomendación: cuota fija, revenue share o un sincero «con esta escala, ninguno de los dos tiene sentido». Esto último pasa más a menudo de lo que dirían las páginas comerciales.

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